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Aceptar, Anticiparse, Amarte: La triple A para resolver algún problema

Daniela tenía un dilema: estaba saliendo con un hombre más joven y no estaba segura de poder con eso. Lucía inquieta, culpable… pero sobre todo avergonzada. Sentía que una diferencia de edad de nueve años pesaría mucho en su relación.

Para ella, no sólo el juicio social era un problema, sino que estaba segura de que esa relación duraría poco, pues él “se aburriría rápido”. Y por supuesto, no tenía idea de cómo presentarlo a su familia y amigos.

Sin embargo, se sentía a gusto con él y viceversa. ¿Cómo mantener ese vínculo sentimental y al mismo tiempo equilibrar el preconcepto social y personal? Con la ayuda de tres palabras que comienzan con la letra A.

Aceptar, Anticiparse, Amarte

Estos tres elementos pueden ayudar para resolver un problema. Los tres van de la mano y se complementan entre ellos. Veamos a qué se refiere cada uno.

Aceptar

Ciertas cosas que nos ocurren en la vida no necesariamente son ‘buenas’ o ‘malas’… simplemente SON. Claramente, es un asunto de enfoques en torno a un hecho. Y al respecto sólo queda una cosa: aceptarlo.

Aceptar es reconocer una situación como lo que es y asumir que no puede cambiarse.

Veamos un ejemplo: Pese a los constantes desencuentros, David decía estar bien en su relación de pareja. Pero un día, ella lo citó para terminar, pues decidió volver con su ex marido.

Eso produjo en David una profunda frustración, pues se negaba a reconocer el hecho, razón que lo llevó a espiarlos en las redes sociales y afuera del hogar que ahora compartían. No podía asumir la decisión que ella había tomado.

En terapia, reconoció lo que en el fondo ya sabía: que no podía hacer sino Aceptar el hecho. O como le dije aquella vez: “¿Qué decides? ¿Gastar tu vida alrededor de ellos o invertir ese tiempo en transformarte a ti?”. Optó por lo segundo y fue procesando el duelo.

Anticiparse

Mi paciente Valentina estaba aterrada porque conocería a los amigos de su novio, todos amantes de los videojuegos (de hecho, llevarían algunas consolas para jugar juntos). Ella no sabía mucho sobre el tema y tenía miedo de quedar relegada cuando hablaran de ello.

Al saber que ese momento llegaría, una buena estrategia era Anticiparse. Es decir, ella podría reconocer ante ellos que sabe poco sobre videojuegos y eso la llevaría a hacer un sinfín de preguntas abiertas al grupo, que con gusto le responderían porque es un tema que les apasiona: “¿En qué consiste X juego?”, “¿cuál te gusta más y por qué?”, ¿cuál fue tu primer videojuego?”, etcétera.

Anticiparse es ir un paso adelante para saber cómo actuar.

De esta manera, en vez de quedar relegada, Valentina tendría la oportunidad de convertirse incluso en la protagonista de la reunión, al demostrar interés por los amigos de su novio, quienes con gusto la ilustrarían. Y cuando llegara el momento de jugar con ellos, nadie esperaría que fuera hábil en ello, porque la intención era conocerla y, claramente, divertirse.

Si aplicas toda tu inteligencia, puedes optar incluso por una respuesta que tenga dosis de humor y así despresurizar el momento. En el caso de Daniela, por ejemplo, al salir con un hombre más joven, se le ocurrió una respuesta maravillosa para cuando su familia y amigos sacaran el tema: “Le estoy robando la juventud. De algún lado tengo que obtener el colágeno”. De esta manera, todos reirían y ya no se le darían más vueltas al asunto.

Amarte

Es el principio que lo acompaña todo. El amor es el agente transformador del universo. Con amor, todo. Sin amor, nada.

Amarte es aprobar quién eres y estar en armonía con la vida.

Amarse a uno mismo es un proceso que dura toda la vida. Implica conocerse, perdonarse, aceptarse, integrarse, equilibrarse, darse permiso, diversificarse, impulsarse, contenerse, ocuparse, ayudarse, defenderse… Es una fascinante maquinaria al servicio de tu bienestar.

Aquí un ejemplo: Beatriz no se amaba. Por eso se sentía tan culpable de su divorcio. Creía que era la completa responsable de que esa relación no funcionara. Durante los años que estuvo casada, vivió para los demás. En terapia, se dio permiso de sanar y, para su cumpleaños, se compró a sí misma el mejor regalo: un viaje con su mejor amiga.

¿Te gustaría intentarlo?

Y así fue como Daniela aplicó esta triple A. Comenzó por Aceptar el hecho: una relación con un hombre más joven (la edad es algo que obviamente no podrán cambiar). Luego buscó Anticiparse a la situación: el juicio de valor de los demás (optó por el humor, como una manera efectiva y rápida de lidiar con el hecho).

Pero antes y después de todo, eligió Amarse con dedicación: reconocerse como una mujer atractiva (más allá de la edad o la percepción de otros). Esta triada puede ayudar a las personas a solucionar algún problema.

Si esta Triple A fue un elemento útil para su vida, seguro podría serlo para la tuya. ¿Te gustaría intentarlo? Trae a la mente alguna situación que te esté incomodando. De ese hecho, ¿qué te resistes a aceptar?, ¿a qué aspectos puedes anticiparte?, y sobre todo, ¿te estás amando en el proceso?

 

Abraham Monterrosas Vigueras es periodista, trabajador social y psicólogo clínico, especialista en terapia breve.

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