Destierra el “seguro no es nada”, y consulta

Tu cuerpo habla. Por eso, si tienes más de 40 y alguno de estos síntomas, concierta una cita con el médico.

“No es nada”. “Le sucede a todas”. “Seguro, es el estrés”. Hace algunos años, tuve una compañera de trabajo que solía dar este tipo de respuestas, cada vez que ella o alguna otra colega, tenía algún malestar. No importaba si el rostro daba muestras de dolor de cabeza real, la pobre muchacha se retorcía de dolor de vientre o era completamente evidente que llevaba días de mal dormir. Todo le parecía inofensivo, pasajero o una “exageración”.

Hasta que no lo fue. Luego de dejar ella misma pasar numerosos indicios de excesivo estrés, el cuerpo no pudo más y no solo debió ausentarse demasiados días del trabajo sino sobre todo, enfrentar más estudios médicos, de los que cualquiera hubiera deseado.

¿Te reconoces en esta situación? ¿Conoces a alguien así? Entonces, sigue leyendo.

Síntomas, para no dejar pasar

Nadie desea saberse enfermo. Así, ya sea por temor, facilismo o falta de tiempo, muchas veces dejamos pasar síntomas que, incluso en apariencia inofensivos, pueden estar dándonos muestras de un problema mayor. Y esto es especialmente cierto, cumplidos los 40, advierte el sitio Women’sHealth.

¿Qué señales de tu cuerpo no deberías dejar pasar?

  • Sed insaciable. Cuando no es resultado de, por ejemplo, un día intenso de calor, puede estar evidenciando la diabetes tipo 2. Si, además, sientes hambre excesiva, pierdes peso involuntariamente y orinas con frecuencia, no pospongas la consulta.
  • Tristeza inexplicable. Aunque podría asociarse a cambios hormonales propios de la edad, también podría tratarse de un aumento del cortisol o problemas de tiroides.
  • Tos persistente. Probablemente, sea un resfriado. Sin embargo, pasados los 40, puede ser síntoma de asma, una condición que tiende a empeorar cuando las mujeres se acercan a la mediana edad, informa Today.
  • Dolores de estómago. Pueden deberse a numerosas causas, desde condiciones benignas, como la intolerancia a la lactosa, hasta otras más graves, como cáncer de páncreas, úlceras, problemas de vesícula o síndrome de colon irritable, agrega Women’sHealth.
  • Mareos. Puede indicar problemas diversos, desde baja azúcar en sangre hasta un desorden del ritmo cardíaco.
  • Dolor en la pantorrilla. ¿Estuviste bailando en tacones altos? Si no es este el caso, enciende un alerta: acompañado de inflamación y enrojecimiento, el malestar podría ser producto de un coágulo.

Como ves, prestar atención a las señales de tu cuerpo es especialmente importante después de los 40. Por eso, si tienes estos o algún otro síntoma, asegúrate de consultar al médico. Puede que no sea nada grave pero, como dicen: mejor prevenir, que curar.

También te recomiendo:

Un desmayo que me dejó muchas enseñanzas 

Más sabias, ¿pero con menos sentidos?

demaerre/iStock

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*