Incluso si no eres una gran atleta, el ejercicio físico puede tener enormes beneficios para tu salud mental. ¡Descúbrelos!Nunca fui una gran atleta. De hecho, en mis años escolares, siempre fui la típica adolescente que se queja y queja durante toda la clase de educación física. Era realmente una tortura y, si aprobaba, era más por empeño, que por talento. Lo mismo el día en que me dije: “Yo también tengo que poder hacer esto”, y me alisté en el equipo de voleibol escolar. Claro que, como a esta altura estarás imaginando, mi paso por el team, fue con más pena que gloria. Digamos, para quedar más o menos bien, que el metro y medio, no me ayudaba demasiado…

Y así pasó el tiempo hasta que, ya por los 20, el ejercicio se convirtió en mi mejor amigo para deshacerme de los rollitos y conseguir estar físicamente más saludable.

Pero, aunque esos objetivos no hayan desaparecido, la cosa es muy diferente ahora, que estoy inaugurando los 33: la actividad física es fundamentalmente una herramienta para combatir el estrés.

Es que debo reconocer que, ser adulta, nunca se me dio fácil. Por algún motivo (en otro artículo podríamos discutirlo), la vida me hizo crecer a los ponchazos, cargada de obstáculos y desafíos a superar: la muerte de un hijo, separarme de un maltratador, asumirme y sostenerme como mamá sola, trabajo full time… Y eso por no mencionar los típicos compromisos y responsabilidades que la mayoría tenemos: reuniones, deadlines, facturas para pagar… ¡No nos olvidemos, además, de los sueños por alcanzar…! En mi caso, llegar a comprarme mi primera casa. La mochila es inmensa, sin importar cuánto colchón de respaldo tengamos.

Fue precisamente así, que el ejercicio se convirtió en mi salvavidas para aliviar tensiones. Pero no se trata de dar recetas. Al igual que comer y amar, como solía decir la abuela de mi nonna, creo que el ejercicio es a gusto de cada uno. Para mí, es infaltable la caminata de media hora diaria. Y eso que la descubrí casi de casualidad, en un intento por reducir los gastos de transporte. ¡Con grandes resultados, te diré!

Durante esos minutos, mi obsesiva yo racional deja de pensar en los problemas y la cabeza viaja “por las nubes”, como le diríamos a los niños. Se trata de un rato de la nada misma, con solo los pies contra el asfalto, dando un paso tras otro.

Sin embargo, esto que te cuento, no es una novedad como para gritar “¡Eureka!”. Ya hace tiempo que la ciencia viene indagando los beneficios mentales del ejercicio, como te cuento en el video. ¡Y habría muchos más! Si quieres conocerlos, sigue leyendo.

Deporte aliado de la mente

Como sus innegables beneficios para el cuerpo, el ejercicio físico puede favorecer tu mente y emociones, según indica el sitio HelpGuide.org:

1. Ayuda a pensar mejor. Las mismas endorfinas que nos hacen sentir bien, refuerzan la concentración. Además, el ejercicio estimula el crecimiento de nuevas células en el cerebro, contribuyendo a prevenir el declive mental que genera el paso de los años.

“Cuando empecé a hacer running, me preocupaba llegar muy justo a mis compromisos laborales, porque el equipo de entrenamiento se reunía temprano a la mañana. Pero, con el paso de las semanas, noté que, si bien estaba más jugada con el tiempo, el ejercicio me dejaba ‘más despierta’; tardaba menos en completar los pendientes”, me comentó una compañera, que ya hace dos años que entrena.

2. Favorece el descanso. Incluso pequeños períodos de actividad física en la mañana o por la tarde, pueden ayudar a regular los patrones de sueño. Si prefieres entrenar por la noche, los ejercicios relajantes, como el yoga o los estiramientos leves, pueden promover un buen dormir, agrega HelpGuide.org.

¡Créeme que es así! Aún no sé bien si es porque me ayuda a aliviar tensiones, o porque se oxigena el cerebro, como escuché decir alguna vez, los días en que salgo a caminar me resulta mucho más sencillo contraer el sueño. Y no solo eso. Si te sucede lo mismo que a mí, y tienes el sueño liviano o te despiertas repetidas veces durante la noche, podrías notar que duermes por períodos más extensos y más profundamente. El descanso acaba siendo más reparador.

3. Nos hace más resilientes. Cuando debemos enfrentarnos a desafíos mentales y emocionales, el ejercicio puede ayudar a sobrellevarlos de una manera más saludable, evitando caminos como el alcohol, las drogas u otras conductas negativas. Más aún, como el ejercicio regular fortalece el sistema inmune, estaríamos mejor preparadas para reducir el impacto del estrés, concluye el portal mencionado.

Y tú, ¿encontraste algún otro beneficio de hacer deporte?

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