Ponle vida a tus años

“Desperdicié mi juventud sintiéndome vieja”, dice Laura Carbonell en el stio para mujeres de 50 años, VivaFifty. Y estoy segura que a muchas de nosotras nos pasa lo mismo. Tendemos a ser esclavas del deber, de lo que es correcto e incorrecto hacer de acuerdo a las formas y convenciones (edad inclusive), situación que nos hace perder lo mejor de la vida. Sin embargo, siempre es posible recuperar el tiempo. Veamos cómo…

Siéntete más joven mientras pasan los años
Sentirse joven y bella es una cuestión de actitud. Foto: iStockphoto

“A los 23 años era demasiado vieja para usar shorts y minifaldas de jean”, expresa Laura en su artículo. A los 28,  era muy tarde para iniciar ciertas actividades como correr, volver a la Universidad, bailar o mudarse de ciudad. Y a los 44, Laura se encontró sola y aburrida en medio de una crisis económica que la dejó aterrada e inmovilizada, situación de la que pudo salir cuando se dio cuenta que aún no era tarde para una segunda oportunidad.

Hoy, en sus 50, esta mujer como tú o como yo, dice sentirse segura de sí misma como nunca antes, a partir de tomar riesgos, abrirse a lo nuevo y abrazar los cambios.

¿Su historia te suena familiar? Pues a mí también. Durante toda mi vida me sentí con más años de los que en realidad tenía, asumiendo desde muy joven roles muy maduros: a los 14 me puse de novia y estuve con el mismo chico hasta los 22. A los 24 había fundado mi propia empresa en Paraguay y me convertí en jefa, a los 29 publiqué un libro, a los 30 me vine sola a vivir a Estados Unidos, a los 35 tenía un cargo de Gerente en una importante cadena de TV, y a los 40 renuncié para hacer mi propio camino profesional... Mirando hacia atrás, me doy cuenta que todo me lo he tomado siempre muy en serio. Sintiéndome mayor, formal, consecuente, demasiado exigente conmigo misma y los demás. Y fue así como me olvidé de vivir situaciones propias de la edad, de vestirme como quería porque “tenía que guardar ciertas formas”, de hacer cosas alocadas porque “qué vergüenza, a esta edad”, ¡cuando solo tenía 25 años!

Por eso, al igual que Laura, cuando tuve mi “aha moment” y me di cuenta que estaba transitando mi cuarta década y me sentía de 60, decidí comenzar a darme más permisos. En lo externo, dejé de vestirme de negro y le dijé sí al color y a las combinaciones audaces, cambié los accesorios clásicos y pequeños por los collares y las pulseras roba miradas, por las carteras extra grande y los zapatos poco convencionales. Dejé de taparme de pies a cabeza y mostrar un poco más de piel, con todo y libras de más, y me reconcilié con mis arrugas. Y debo confersar que la imagen que me devuelve el espejo no me desagrada.

Por dentro también hice cambios, comencé a decir lo que pensaba sin importarme quién fuera mi interlocutor, estoy afianzándome en la disciplina para saber decir que no, aprendí a delegar, a construír mis espacios propios le guste a quien le guste, a no ser tan dura conmigo misma y perdonarme más, a trabajar en lo que me apasiona y disfrutar cada tarea que realizo.

Y finalmente, para evitar que nos pase lo que a Laura y a mí en algún momento, traigo a colación aquella pegadiza canción  de Ricardo Arjona, que hace algunas de décadas reivindicaba y halagaba a las mujeres de nuestra edad: “no le quite años a su vida, póngale vida a sus años, que es mejor”. Una frase que, nos guste o no Arjona, ha quedado para la historia y se sigue usando una y otra vez cuando se trata de impulsar a vivir a pleno la edad que tenemos.

Te invito a que le pongas más vida a tus años, y comiences a construir esa nueva tú, que se siente más joven de lo que es, libre de ataduras y que, por sobre todas las cosas, es feliz hoy, con esta edad, esta piel ¡y toda esta sabiduría!

nemchinowa/iStock

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